PARTIDA DE GUNS AT GETTYSBURG, GAINE´S MILL

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Borja
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PARTIDA DE GUNS AT GETTYSBURG, GAINE´S MILL

Mensaje por Borja » Mar Jun 04, 2013 5:37 pm

La muerte no importa, solo importa la GLORIA. La batalla de Gaine´s Mill

En el verano de 1862, tras un año de guerra civil, el general MC Clellan (el Napoleón Americano) realizó una audaz operación anfibia con el ejército del Potomac. Dada la dificultad de avanzar por el norte de Virginia hacia Richmond, la capital del Sur, desembarcó su ejército en la desembocadura del rio James, muy cerca de Yorktown, con la intención de avanzar hacia Richmond.
Sin embargo su falta de decisión hizo que su avance fuera muy lento y se parase por completo a las afueras de Richmond, tan pronto como se divisaron las defensas sudistas, ante la estimación de enfrentarse a tropas muy superiores, mientras la realidad era muy diferente. Una vez más, una buena planificación se vino al traste por una pésima ejecución.
El general Lee, en cuanto se dio cuenta del error de su enemigo, llamó a Jackson a que viniera a toda prisa del valle del Shenandoah, apareciese en el flanco de MC Clellan y lo derrotase. En el mejor de los casos podría rodear a las tropas unionistas y destruir por completo su ejército. Jackson cumplió las órdenes y apareció raudo junto a Lee, dando comienzo la campaña de los 7 días, en los que los confederados intentaron por todos los medios rodear al ejército unionista. La batalla de Gaine´s Mill fue quizá la mejor oportunidad que tuvo el Sur de conseguir sus objetivos.
Se enfrentaron en los campos de Virginia las tropas de Borja LEE y Culebras MC Clellan. Borja Lee mandaba dos brigadas de infantería y una de artillería, las brigadas de Luis Javier Gregg y los brigadieres Diegorg y Héctor Branch y la artillería de Víctor. A Culebras Mc Clellan le secundaba el general James, con 3 brigadas unionistas.
La batalla comenzó al disiparse la niebla cuando la brigada de Luis Javier Gregg avanzaba hacia una colina y se dio de bruces con una brigada compuesta por zuavos de elite de NY, otro regimiento de regulares y los famosos sharpshooters con rifles de retrocarga capaces de mantener una endiablada cadencia de fuego.
El primero de Carolina del Sur, las mejores tropas de Gregg, iban en vanguardia y ante unos primeros momentos de duda, comenzaron a intercambiar disparos. El resto de la brigada avanzaba a toda prisa para cruzar el arroyo y apoyar a las tropas de vanguardia, que mantenían el fuego contra 3 regimientos nordistas.
El general Gregg se dio cuenta de la importancia de tomar la iniciativa en ese momento y dio la orden de carga al primero de Carolina del Sur. En ese mismo momento, el general James tomó la misma decisión con sus tropas nordistas. Gregg mandó calar las bayonetas y dio la orden, pero sus tropas pararon al verse enfrentados a dos regimientos a la vez. Sin embargo, los zuavos de NY perdieron empuje y finalmente los regulares de la Union cargaron a los de Carolina del Sur. El combate estuvo muy igualado al principio, ya que los nordistas eran superiores en número, aunque no en moral. Los sudistas hacían su grito de guerra rebelde, Yihaa, Yihaa, mientras se lanzaban como locos con la bayoneta contra las tripas del enemigo. El mismo Gregg e incluso Lee se involucraron con sus tropas en la sangrienta melee jugándose sus propias vidas.
La cercanía de las tropas de apoyo de su brigada dio un empuje mayor a la moral de los sudistas que finalmente hicieron retroceder a los de la Union. Los hombres de Gregg gritaban con la mirada perdida y la cara ensangrentada: YIHAA, YIHAA. Incluso los heridos miraban desafiantes a los unionistas en retirada y la cruz del sur ondeaba con más orgullo que nunca ya que aunque los nordistas eran más y los sudistas habían sufrido muchas bajas en el intercambio de disparos y en la carga posterior, eran ellos los que habían salido victoriosos del enfrentamiento. Al poco tiempo, toda la brigada nordista se retiró .
El primero de Carolina del Sur había derrotado a toda una brigada unionista ellos solos. Nunca podría un regimiento alcanzar mayor gloria que el primero de Carolina del Sur aquel día.
Pero el combate continuaba. Las tropas de la Union enviaron otra brigada de refuerzo, al tiempo que se reponía la brigada anterior y su artillería comenzaba a hacer mella en las tropas sudistas, y también la totalidad de la brigada sudista entraba en línea de fuego del enemigo y la batalla se iba haciendo mayor y crecían las bajas en ambos bandos.
Por otro lado, la brigada de Branch tenía la orden de enfrentarse a la brigada nordista al otro lado del río. Uno de los regimientos de Carolina del Norte formó en columna para hacerse con el único puente sobre el río, mientras el resto de sus tropas repartían fuego con la Unión desde la otra orilla, intercambiando disparos durante toda la batalla al tanto que uno de sus regimientos se atrevía también a cruzar el arroyo y presionar más aún al enemigo.
El general Diegorg envió a su regimiento a la carga a través del puente contra los sharpshooters que flanqueaban a Gregg. La fuerza y rapidez de la audaz operación puso en fuga a los escaramuceadores de manera inmediata. El ímpetu de la carga les hizo sin embargo lanzarse posteriormente contra uno de los regimientos de refuerzo que se acercaban a la batalla. Los hombres avanzaban corriendo tras el portaestandarte que llevaba en sus brazos la bandera confederada. Al mismo tiempo, el regimiento nordista se lanzó también a su encuentro tras las barras y estrellas. BOOM, la metralla de los cañones de una batería cercana puso fin al avance del regimiento, que sin embargo fue capaz de reorganizarse en el puente y mantenerlo para los confederados.
Al final del día, la victoria fue para los Confederados. Aunque con mayores bajas que el rival, consiguieron avanzar y mantener las posiciones clave del campo de batalla. Se habían enfrentado en una épica batalla lo mejor de los dos ejércitos, comandados por los más bravos generales. No se pudo echar nada en cara a ninguno de los contendientes, que lo ofrecieron todo por la gloria de sus grandes naciones. Varios generales recibieron ese día su bautismo de fuego en la Guerra Civil Americana y no lo olvidarán. La caballerosidad entre los oficiales de ambos ejércitos fue exquisita y todos disfrutaron de un día emocionante.
Esa noche las tropas de la Union se retiraban a toda prisa, para evitar ser cercados por Jackson. Mientras tanto, cuando descansaban los caballeros sudistas en el Saloon de Gaine´s Mill, rodeados de bellas mujeres, alcohol y tabaco sureño, Borja LEE dijo la célebre frase: LA MUERTE NO IMPORTA, SOLO IMPORTA LA GLORIA. AUNQUE PUEDAN ALGUN DIA GANARNOS ESTA GUERRA, A PESAR DE LA MUERTE Y LA DESTRUCCION, NUNCA SE PODRA SUPERAR LA GLORIA DE LOS CABALLEROS DE CAROLINA DEL SUR, QUE SEGUIRÁ VIVA EN NUESTROS CORAZONES EN LOS AÑOS VENIDEROS.
Los grandes hombres, amigos o incluso enemigos, toman cordialmente y con satisfacción personal decisiones que afectan a la vida y la muerte de los hombres más pequeños, que asisten insensatos al teatro sin conocer el papel que les corresponde.

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